Para los espíritus inquietos, la mejor manera de aprovechar el tiempo es pasarlo practicando y aprendiendo sobre Yoga. Una disciplina que abarca todos los aspectos del ser humano. El Yoga da cabida tanto a los que quieren mejorar y desarrollar su condición física, como a los que quieren ir más allá y adentrarse en los misterios de la mente y su control, de la vida, del universo...

En el "Estudio", fieles a las enseñanzas del Yoga clásico y tradicional, antes de adentrarnos en los misterios de la mente y lo sutil..., buscamos conseguir una excelente condición física, que nos prepare inmejorablemente para los siguientes pasos, para prácticas más mentales y sutiles, encaminadas a dotarnos de mayor fuerza, control mental, intuición, excelente estado de ánimo, e incluso llevarnos más allá, despertando en nosotros todo un mundo de desconocidas posibilidades que nos sorprenden por lo novedoso y que van enriqueciendo nuestra vida dotándonos de optimismo, vitalidad, alegría, poder y fuerza para realizar nuestros más íntimos deseos...


















El Hatha Yoga se relaciona con el cuerpo físico y tienen cabida en él muchos y variados estilos. La meta común a todos ellos es dotar al cuerpo físico de una excelente y radiante salud. Para conseguirlo, este estilo de Yoga se vale de técnicas milenarias que afectan profundamente al cuerpo (y también a la mente). Practicadas con constancia y disciplina van transformando imperceptiblemente todo nuestro ser.

La esencia de estas prácticas es la combinación adecuada de las diferentes posturas, pranayamas y técnicas de respiración, concentración y relajación.

· -Las Posturas afectan integralmente a todo el cuerpo, mejorando desde las capas musculares más superficiales hasta los órganos internos más profundos y escondidos.

· -La Respiración ayuda a avanzar en las posturas y afecta directamente al sistema nervioso, equilibrándolo y a lo que en Yoga se llama Prana o energía vital, incrementándola.

· -La Concentración va ligada a toda práctica seria de Yoga, y es la que se encarga de provocar los cambios más profundos y duraderos en el practicante.

· -Después de una intensa sesión de Hatha Yoga, la relajación devuelve al cuerpo el equilibrio y le da la oportunidad para que la abundante energía que se ha despertado con la práctica lo impregne de pies a cabeza.

El resultado va siendo una completa transformación y mejora del funcionamiento del cuerpo, de la vitalidad, del estado de ánimo, de la manera de sentir y comportarse...El Hatha Yoga solo pone unas pocas condiciones para alcanzar los preciados resultados que promete: regularidad, constancia, e inteligencia en la aplicación de las prácticas que propone.


 


































La práctica del Ashtanga Vinyasa Yoga contrasta grandemente con la de otros estilos de Hatha Yoga más conocidos. Este estilo destaca y sorprende por su dinamismo e intensidad.



La práctica del Ashtanga Vinyasa se compone de diferentes series de dificultad creciente, aunque solo para la correcta ejecución de las posturas que incluye la primera serie se necesitan años de regular y constante práctica.

Uno de los efectos de esta práctica es la generación de calor interno que provoca sudor en todo el cuerpo. Este es uno de los vehículos que utiliza el cuerpo para deshacerse de sus impurezas y excesos. Este calor es esencial para la purificación y se va generando gracias a la aplicación de diferentes principios:

· La completa coordinación entre los movimientos y la respiración (Vinyasa)
· La aplicación de una técnica muy concreta de respiración (Ujay)
· Contracciones o cierres especiales (Bandas) que intentan mantenerse a lo largo de toda la práctica
· La progresiva y exigente serie de posturas por las que se va pasando a medida que se va avanzando en la practica.
· La concentración que va asociada a cualquier tipo de práctica relacionada con el Yoga.

Todo ello tiene el objetivo común de eliminar todas y cada una de las toxinas o impurezas del cuerpo que puedan impedir el normal funcionamiento de los órganos. A su vez, la práctica, va dotando al cuerpo de fuerza, flexibilidad y resistencia. El resultado es un excelente estado de forma, un cuerpo saludable y una mente preparada para prácticas más sutiles de Yoga.


 
































 

La Meditación es la esencia de las prácticas de Yoga y afecta profundamente al funcionamiento y al conocimiento que podamos tener de nosotros mismos.

Es una de las técnicas más valiosas para ponernos en contacto con el mundo de los pensamientos, estados de ánimo y emociones.


En ella, al principio, uno trata de observar los aspectos más sutiles de uno mismo, de acercarse al escurridizo mundo de la mente, a las causas más profundas de nuestros conflictos y alegrías.

En la Meditación, uno se sienta en silencio y observa como los remolinos de pensamientos y emociones surgen y se desvanecen; se sorprende al sentir como la concentración y la calma se van instalando lentamente en el interior y como, con el tiempo, una nueva consciencia y una mayor lucidez van creciendo y poniendo más Luz donde antes solo había oscuridad y confusión.